ACTIVIDADES DE LA VIDA DIARIA


Las Actividades de la vida diaria tanto básicas (alimentación, aseo, baño, control de esfínteres, vestido, movilidad personal…), como instrumentales (manejo de dinero, compras, utilizar distintos sistemas de comunicación, movilidad comunitaria, mantenimiento de la propia salud, establecimiento y cuidado del hogar, etc.) son trabajadas en la cotidianidad de la jornada de manera transversal. A través de las mismas se intenta fomentar la autonomía en hábitos y prácticas necesarias del quehacer diario tanto en la vida personal como social de la persona. (Poner como introducción de las AVD)

Taller de AVD: Mediante una propuesta grupal, que fomente el espíritu de grupo, compañerismo y solidaridad entre pares. Se plantean actividades que respondan a la particularidad de cada joven para que logren apropiarse de herramientas, acciones y prácticas necesarias para un proceder más autónomo en su vida diaria.

Taller de Belleza e higiene personal: se plantean acciones donde los jóvenes puedan concientizarse y reflexionar sobre la importancia de la higiene y cuidado del cuerpo e imagen corporal. Donde la voz, decisiones, gustos se hagan presente. Propuestas acordes a la edad y etapa de vida, ejemplo: elaboración de bijouteri para uso personal, salón de mujeres, actividades de prevención y cuidado de salud, etc.

Actividades de autogestión: Decidir, definir, elegir son los fundamentos de este taller. El trabajo como práctica para autogestionarse será un eje de esta propuesta. Relacionado con el taller de cocina, los jóvenes evalúan y realizan las compras de ingredientes, elaboran productos, para venderlos y autoabastecer el taller . Éste primer acercamiento tiene el fin de apropiarse de técnicas, habilidades y actitudes, tales como la responsabilidad, cuidado, compromiso que requiere el ejercicio laboral.

Taller de cocina: El cocinar forma parte de la vida adulta. El “hacer” con un “fin”, se convierte en una propuesta significativa para los jóvenes. Buscar los ingredientes, realizar las compras necesarias, seguir una secuencia de pasos, para obtener un producto alimenticio y consumirlo. Las propuestas de cocina brindan un gran abanico de oportunidades para aprender y adquirir hábitos de trabajo, aseo, higiene normas de trabajo, trabajo cooperativo, y experiencias sensoriales, ver, oler, degustar, explorar. Desarrolla habilidades motrices y atencionales, convirtiéndose en una actividad lúdica y didáctica.